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domingo, 14 de diciembre de 2014

La Golondrina Fiel

A pesar de que esta es una historia triste, creo que vale la pena compartirla porque su mensaje fortaleció e intensificó mi creencia de que los animales tienen sentimientos tan fuertes como los nuestros.

Mientras volaba a baja altura, esta pobre golondrina fue golpeada por un auto que la dejó gravemente herida.


Su fiel compañero le alcanzó comida y cuido de ella lo mejor que pudo.


Pero cuando volvió a traerle más comida, la pobre golondrina ya estaba muerta.


Intentó moverla.


Hasta finalmente comprendió que su amiga se había ido. Fue entonces que comenzó a gritar y a chillar en agonía por la muerte de su compañera.


Permaneció al lado de su cuerpo llorando la pérdida de su compañera de vida.


Millones de personas en todo el mundo se emocionaron al ver estas fotos. El fotógrafo que capturó este momento vendió la foto al precio mínimo y las copias se agotaron el mismo día.

Muchos piensan que una de la diferencia entre los seres humanos y los animales es la emoción y el sentimiento. Sin embargo, estas fotos son la fiel prueba de que los animales sienten, aman y sufren al igual que lo hacemos nosotros y que, sin duda, hay muchas cosas que deberíamos aprender de ellos...

sábado, 12 de julio de 2014

Mi mejor Amigo


¡Hola... Soy Jesús!...

Yo estoy a tu lado y soy aquél que nunca pierde la fe en tus sueños.
Soy yo quien a veces altero tu itinerario, y hasta atraso tus horarios para evitar accidentes o encuentros desagradables.

Sí, soy yo quien habla a tu oído aquellas “inspiraciones” que tú crees que acabaste de tener como “gran idea”.
Soy yo quien te causa aquellos arrepíos cuando te aproximas a lugares o situaciones que te van a colocar en peligro.
Y soy yo quien llora por ti cuando tú con tu terquedad insistes en hacer todo al contrario sólo para desafiar al mundo.
Cuantas noches pasé en la cabecera de tu cama velando por tu salud, cuidando de tu fiebre y renovando tus energías.

¿Cuántos días yo te sujeté para que tú no entrases en aquel ómnibus, carro y hasta avión? ¿Por cuántas calles oscuras yo te guié con seguridad?...
No sé, ya perdí la cuenta, y eso no importa.

Lo que realmente importa, y lo que me deja triste y preocupado, es cuando tú asumes la postura de víctima del mundo, cuando tú no crees en tu capacidad para resolver los problemas, cuando tú aceptas las situaciones como insolubles, cuando tú paras de “luchar” y simplemente reclamas de todo y de todos, cuando tú desistes de ser feliz y culpas a otra persona de tu infelicidad, cuando tú dejas de sonreír y asumes que no hay motivos para reír, cuando el mundo está repleto de cosas maravillosas, cuando te olvidas hasta de mí, “Yo Soy Jesús, aquél que Dios dio para morir en tu lugar en la Cruz del Calvario”, en sacrificio, para que los pecados del mundo fuesen perdonados.

Ya que me dejaron hablar directamente contigo, me gustaría recordarte que estoy a tu lado siempre, aun cuando tú crees estar totalmente solo y abandonado, hasta en ese momento yo estoy agarrando tu mano, yo estoy consolando a tu corazón, yo estoy mirándote, y por amarte demasiado, me quedo triste con tu tristeza, pero, como yo sé que tú naciste para adorar a mi padre que está en los cielos, le agradezco a Él la oportunidad bendita de conocerte y cuidar de ti, porque tú eres realmente muy especial para mí.

¡Soy Jesús, creo en ti!

Ora, alaba, agradece. Yo estoy aquí contigo, oyéndote...

“Santo Dios, Señor mío, celoso guardador, si a mí se me confió el conocerte, rige mi vida, guárdame e ilumíname. ¡Amén!”...

Si sientes en tu corazón, transmite este mensaje a tus amigos...
Muchos olvidan que tienen un amigo fiel a su lado...

¡¡¡JESÚS es el mejor amigo!!!

¡Qué Tengas un lindo día, lleno de PAZ!...

jueves, 31 de enero de 2013

Terapia del Elogio


Renombrados terapeutas que trabajan con familias, divulgaron una reciente investigación donde se hace notar que los miembros de las familias en general están cada vez más fríos…

No existe más cariño...

No se da más valor a las cualidades...

Sólo se escuchan críticas...

Las personas están cada vez más intolerantes y se desgastan dando valor a... “los defectos de los otros”.

Por eso, las relaciones de hoy no duran.

La ausencia del elogio está cada vez más presente en las familias de clase media y alta.

No vemos a los hombres elogiando a sus mujeres o viceversa...

No vemos a los jefes elogiando el trabajo de sus subordinados...

No vemos nunca a los padres e hijos elogiándose... amigos, etc.

Sólo vemos personas superficiales y fútiles dando valor a artistas, cantores, a personas que usan la imagen para ganar dinero y que, por consecuencia, son personas que tienen la obligación de cuidar del cuerpo y del rostro.

Esa ausencia de elogio ha afectado mucho a las familias.

La falta de diálogo en sus hogares, el exceso de orgullo impide que las personas digan lo que sienten y llevan esa carencia para dentro de los consultorios.

Destruyen sus matrimonios, y acaban buscando en otras personas lo que no consiguen dentro de casa.

Comencemos a dar valor a nuestras familias, amigos, alumnos, subordinados...

Vamos a elogiar al buen profesional, la buena actitud, la ética, la belleza de nuestros compañeros o nuestras compañeras, el comportamiento de nuestros hijos.

Vamos a observar lo que las personas gustan.

El buen profesional, el buen hijo, el buen padre o la buena madre, el buen amigo, la buena ama de casa...

La mujer y el hombre que se cuidan...

En fin, vivimos en una sociedad en la que uno necesita del otro, es imposible vivir solo y aislado... y los elogios son la motivación en la vida de cualquier persona.

¿Cuántas personas podrías hacer feliz hoy elogiándolas de alguna manera?

¡Entonces elogie alguien hoy!

¡Yo comienzo!

¡Tú eres muy especial y con seguridad el mundo es mejor... por causa tuya!

No cuesta nada, ¿verdad?...

jueves, 23 de agosto de 2012

Los pequeños detalles


Un alumno había terminado un cuadro. Llamó a su maestro para que lo evaluara. Se acercó el maestro y observó la obra con detenimiento y concentración durante un rato.

Entonces, le pidió al alumno la paleta y los pinceles. Con gran destreza dio unos cuantos trazos aquí y allá.

Cuando el maestro le regresó las pinturas al alumno el cuadro había cambiado notablemente. ¡Éste quedó asombrado! ante sus propios ojos la obra había pasado de mediocre a sublime. Casi con reverencia le dijo al maestro:

¿Cómo es posible que con unos cuantos toques, simples detalles, haya cambiado tanto el cuadro?

Es que en esos pequeños detalles está el arte. Contestó el maestro.

Si lo vemos despacio, nos daremos cuenta que todo en la vida son detalles. Los grandes acontecimientos nos deslumbran tanto que a veces nos impiden ver esos pequeños milagros que nos rodean cada día.

Un ave que canta, una flor que se abre, el beso de un hijo en nuestra mejilla, son ejemplos de pequeños detalles que al sumarse pueden hacer diferente nuestra existencia.

Todas las relaciones, familia, matrimonio, noviazgo o amistad, se basan en detalles.

Nadie espera que remontes el Océano Atlántico por él, aunque probablemente sí que le hables el día de su cumpleaños. Nadie te pedirá que escales el Monte Everest para probar tu amistad, pero sí que lo visites durante unos minutos cuando sabes que está enfermo.

Hay quienes se pasan el tiempo esperando una oportunidad para demostrar de forma heroica su amor por alguien. Lo triste es que mientras esperan esa gran ocasión dejan pasar muchas otras, modestas pero significativas.

Se puede pasar la vida sin que la otra persona necesite que le dones un riñón, aunque es más probable que se haya quedado esperando que le devolvieras una llamada.

Se piensa a veces que la felicidad es como sacarse la lotería:

“Un suceso majestuoso que de la noche a la mañana cambiará una vida miserable por una llena de dicha”.

Esto es falso, en verdad la felicidad se finca en pequeñeces, en detalles que sazonan día a día nuestra existencia. Nos dejamos engañar con demasiada facilidad por la aparente simpleza.

NO desestimes jamás el poder de las cosas pequeñas:

“Una flor, una carta, una palmada en el hombro, una palabra de aliento o unas cuantas líneas en una tarjeta”.

Todas estas pueden parecer poca cosa, pero no pienses que son insignificantes. En los momentos de mayor dicha o de mayor dolor se convierten en el cemento que une los ladrillos de esa construcción que llamamos relación.

La flor se marchitará, las palabras quizá se las llevará el viento, pero el recuerdo de ambas permanecerá durante mucho tiempo en la mente y el corazón de quien las recibió.

¿Qué esperas entonces? Escribe esa carta, haz esa visita, levanta el teléfono.

Hazlo ahora, mientras la oportunidad aún es tuya. NO lo dejes para después por parecerte poca cosa. En las relaciones no hay cosas pequeñas, únicamente existen las que se hicieron y las que se quedaron en buenas intenciones.

Para pensar ¿verdad?...

martes, 24 de julio de 2012

Cuando las palabras callan


A veces, vivimos situaciones, en que las palabras parecen desaparecer de nuestro vocabulario.

Se anudan en el estómago, suben hasta la garganta y no sabemos, no tenemos idea de cómo sacarlas.

Muchas veces sucede, cuando nuestros amigos nos necesitan más. Y es allí precisamente, cuando nos topamos con esa barrera.

No sabemos qué decir, no tenemos una explicación aceptable para el sufrimiento, sentimos miedo de decir algo indebido y nos quedamos quietos.

Encontramos palabras con facilidad, en su mayoría ya gastadas y repetidas, para expresar nuestra alegría, nuestro deseo de felicidad, sin importar si alguien ya las dijo o no. Y nuestros amigos lo reciben con el corazón abierto, con la sonrisa estampada, porque ellos también hacen uso de lo mismo.

Tomamos prestadas esas frases comunes y hacemos con ellas nuestro mensaje.

Es la costumbre, es normal, es gentil, es noble.

Es millones de veces mejor que el olvido.

Nuestra gran dificultad, es expresar palabras de consuelo, cuando nosotros mismos tenemos un corazón molido por el dolor al ver el sufrimiento del otro.

¡Conscientes que no podemos hacer nada!...

Va a pasar, ya lo sabemos, pues todos los dolores pasan, como pasan las noches de luna y los días de sol.

Nada es estable y constante.

¡Y queríamos tanto encontrar las palabras exactas que amenizaran el sufrimiento, que proporcionaran consuelo inmediato, que anestesiaran o curaran de una vez!

Y entonces, en el instante exacto, las palabras mueren.

Pero existe un secreto:

¡¡¡Los gestos hablan!!!

Un beso habla...

Una caricia es una voz dulce y suave...

Una presencia, aún en silencio, dice...

Un abrazo habla muy alto...

Una mirada sincera dice tanto...

Una mano que toma las manos habla como varias bocas y centenas de corazones...

Cuando las palabras se rehúsen a salir de ti, habla con gestos...

El otro comprenderá...

¡¡¡Dar de sí, vale más que todas las palabras del diccionario juntas!!!

¡Gracias, Silvia!

miércoles, 15 de febrero de 2012

Los famosos



Un famoso expositor comenzó un seminario en una sala con 200 personas, tomando un billete de $ 100,00 entre sus manos.

Él preguntó:
“¿Quién de ustedes quiere este billete de $ 100,00?”

Todos levantaron la mano...

Entonces él dijo:
“Daré este billete a uno de ustedes esta noche, pero, primero, déjenme hacer esto...”

Entonces, él arrugó totalmente el billete.

Él preguntó otra vez:
“¿Quién todavía quiere este billete?”

Las manos continuaron levantadas...

Y el expositor continuó:

“¿Y si hiciera esto?...”

Dejó caer el billete al piso y comenzó a pisarlo y a refregarlo.

Después, tomó el billete, ya hecho un asco de pisado, sucio y arrugado:

“¿Y ahora...?”

“¿Quién todavía va a querer este billete de $ 100,00”?

Todas las manos volvieron a levantarse.

El expositor miró a la audiencia y les dice que va a explicar lo siguiente:

“No importa lo que yo haga con el dinero. Ustedes continuarán queriendo este billete, porque no pierde el valor.”

“Esta situación también pasa con nosotros... Muchas veces, en nuestras vidas, somos aplastados, pisoteados y sentimos que no tenemos importancia.”

“Pero eso no importa. Jamás perderemos nuestro valor. Sucios o limpios, aplastados o enteros, gordos o flacos, altos o bajos, ¡nada de eso importa!...”

“¡Nada de eso altera la importancia que tenemos!... El valor de nuestras vidas no se da por lo que aparentamos ser, sino ¡por lo que hacemos y sabemos!...”

“¡Nada de eso altera la importancia que tenemos!... El valor de nuestras vidas no se da por lo que aparentamos ser, sino ¡por lo que hacemos y sabemos!...”

Ahora, reflexiona bien y trata de recordar:

1 - Nombra las 5 personas más ricas del mundo.
2 - Nombra las 5 últimas ganadoras del concurso Miss Universo.
3 - Nombra a 10 ganadores del premio Nobel.
4 - Nombra los 5 últimos ganadores del premio Oscar, como mejores actores o actrices.

¿Cómo te fue? Mal ¿no?... ¿¿¿Difícil de recordar???... No te preocupes. Ninguno de nosotros se acuerda de los mejores de ayer.

¡Los aplausos se van!
¡Los trofeos se llenan de polvo!
¡Los ganadores son olvidados!

Ahora, haz lo siguiente:

1 - Menciona a 3 profesores que te hayan ayudado en tu verdadera formación.
2 - Menciona a 3 personas que te hayan ayudado en los momentos difíciles.
3 - Piensa en alguna persona que te haya hecho sentir alguien especial.
4 - Menciona a 5 personas con quienes te guste pasar el tiempo.

¿Cómo te fue?

Mejor, ¿no es verdad?

Las personas que marcan nuestras vidas no son las que tienen las mejores credenciales, más dinero o los mejores premios...

Son aquellas que se preocupan por nosotros, que cuidan de nosotros, que de algún modo, están a nuestro lado.

Piensa un momento... ¡La vida es muy corta!... Tú, ¿en cuál lista estás?...

¿No sabes?...

Permíteme darte una ayuda... Tú no estás entre los famosos, sino entre aquellos que yo recuerdo con cariño...

domingo, 31 de julio de 2011

40 Consejos para ser feliz



01.- Camina de 10 a 30 minutos todos los días. Mientras camina, sonríe.

02.- Siéntate en silencio por lo menos 10 minutos cada día. Enciérrate si es necesario.

03.- Escucha buena música todos los días, es auténtico alimento para el espíritu.

04.- Al levantarte en la mañana di lo siguiente... Mi propósito hoy es ______________.

05.- Vive con las 3 E's... Energía, entusiasmo y empatía.

06.- Juega más juegos que el año pasado.

07.- Lee más libros que el año pasado.

08.- Mira al cielo al menos una vez al día, date cuenta de la majestuosidad del mundo que te rodea.

09.- Sueña más mientras estás despiert@.

10.- Come más alimentos que crezcan en los árboles y en las plantas y menos alimentos que sean manufacturados en plantas industriales o que requieran un sacrificio.

11.- Come arándanos y nueces. Toma té verde, mucha agua y una copa de vino al día (asegúrate de brindar con ella por algo hermoso de lo mucho que hay en tu vida y, de ser posible, hazlo en compañía de quien amas).

12.- Trata de hacer reír a por lo menos 3 personas cada día.

13.- Elimina el desorden de tu casa, tu auto y tu escritorio y deja que nueva energía fluya en tu vida.

14.- No gastes tu precioso tiempo en chismes, cosas del pasado, pensamientos negativos o cosas fuera de tu control. Mejor invierte tu energía en lo positivo del presente.

15.- Date cuenta que la vida es una escuela y tú estás aquí para aprender. Los problemas son lecciones que van y vienen, lo que aprendes de estos es para toda la vida.

16.- Desayuna como rey, come como príncipe y cena como mendigo.

17.- Sonríe y ríe más.

18.- No dejes pasar la oportunidad de abrazar a quien aprecias.

19.- La vida es muy corta como para desperdiciar el tiempo odiando a alguien.

20.- No te tomes a ti mismo tan en serio. Nadie más lo hace.

21.- No tienes que ganar cada discusión. Acepta que no estás de acuerdo y aprende del (de la) otr@.

22.- Ponte en paz con tu pasado, así no arruinará tu presente.

23.- No compares tu vida con la de otros. No tienes idea del camino que ellos han andado en la vida.

24.- Nadie está a cargo de tu felicidad excepto tu mismo.

25.- Recuerda que tú no tienes el control de todo lo que te sucede, pero sí de lo que haces con ello.

26.- Aprende algo nuevo cada día.

27.- Lo que la demás gente piense de ti no es de tu incumbencia.

28.- Aprecia tu cuerpo y disfrútalo.

29.- No importa que tan buena o mala sea la situación, ésta cambiará.

30.- Tu trabajo no se ocupará de ti cuando estés enfermo. Tus amigos sí lo harán. Mantente en contacto con ellos.

31.- Desecha cualquier cosa que no sea útil, bonita o divertida.

32.- La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.

33.- Lo mejor está aún por venir.

34.- No importa cómo te sientas, levántate, vístete y asiste.

35.- Ten sexo maravilloso, siempre con la plenitud de tu ser.

36.- Llama a tus familiares con frecuencia y mándeles correos diciéndoles: ¡Hey, estoy pensando en ti!.

37.- Cada noche antes de acostarse di lo siguiente: Doy gracias por _____________________. Hoy logré o conseguí _____________________.

38.- Recuerda que estás sobradamente bendito como para estar estresado.

39.- Disfruta del viaje. Sólo tienes una oportunidad, sácale el mayor provecho.

40.- La Vida es bella, disfrútala mientras puedas.

sábado, 9 de julio de 2011

Las caricias de la vida


Las caricias de la vida
QUERER, no es hacer grandes declaraciones; es decir o hacer cosas sencillas y sin especial motivo...

Por ejemplo:

¿Quieres un café?
¿Estás cansado?
¿Puedo hacer algo por ti?

Una llamada telefónica, una carta, una pequeña sorpresa, una cariñosa invitación, un paseo juntos...

Es hacer cosas por el otro, sin razón, sin cálculo... es aceptar al otro como es... es escucharlo con afecto... es no presionarlo...

Es mirar al otro con los ojos del corazón, con los ojos del alma.

La palabra puede engañar, pero la mirada nunca miente...

Es, simplemente, estar ahí, no solo con el cuerpo, sino con el alma...

Es decir:

“Te quiero”

¿Porqué esperar a que una persona muera para decir que se la quería?

Es no juzgar, no criticar, no condenar.

Es ser capaz de decir:

“Si hubiese estado en tu lugar, no lo habría hecho mejor”

Es poder decir sin envidia:

“Es estupendo lo que has hecho”.

Es tan sencillo como eso; no es nada complicado.

Pero si no sentimos amor, nos falta todo en la vida.

Cuando uno tiene el privilegio de querer y de ser querido, la vida es extraordinaria.

El calor que irradia, la luz que invade el alma y hace brillarlos ojos...

Dediquémoslo a:

Las personas que de una forma u otra han dado felicidad a nuestras vidas.

A las que nos hacen sonreír cuando las necesitamos de verdad.

A las que nos hacen ver el lado bello de las cosas cuando estamos en nuestras horas más bajas.

A las que quisiéramos decirles cuánto apreciamos su afecto y su amistad.

¡¡¡Qué tengan un hermoso fin de semana!!!

miércoles, 6 de julio de 2011

Buen día, hola, hasta mañana

Un señor trabajaba en una planta empacadora de carne en Noruega. Un día terminando su horario de trabajo, fue a uno de los refrigeradores para inspeccionar algo; se cerró la puerta con el seguro y se quedó atrapado dentro del refrigerador. Golpeó fuertemente la puerta y empezó a gritar, pero nadie lo escuchaba. La mayoría de los trabajadores se habían ido a sus casas, y era casi imposible escucharlo por el grosor que tenía esa puerta.

Llevaba cinco horas en el refrigerador al borde de la muerte.

De repente se abrió la puerta. El guardia de seguridad entró y lo rescató.

Después de esto, le preguntaron al guarda ¿a qué se debe que se le ocurrió abrir esa puerta sino es parte de su rutina de trabajo?. Él explicó: “llevo trabajando en esta empresa 35 años; cientos de trabajadores entran a la planta cada día. Este señor es el único que me saluda en la mañana y se despide de mí en las tardes”.

El resto de los trabajadores me tratan como si fuera invisible. Hoy me dijo “¡Buen día!” a la entrada, pero nunca escuché “Hasta mañana”. Yo espero por ese: Buenos días, hola y ese hasta mañana cada día. Sabiendo que todavía no se había despedido de mí, pensé que debe estar en algún lugar del edificio, por lo que lo busqué y lo encontré.

Hay que entender que el saludo, además de ser placentero, transmite un mensaje adicional:

“Eres importante para mí y estoy contento de verte”...

jueves, 5 de mayo de 2011

La marca


La marca
Cuando yo era niño, aún muy pequeño, mi padre compró el primer teléfono de nuestro vecindario. Recuerdo bien aquel aparato negro y brillante que se hallaba sobre la cómoda de la sala. Yo era muy chico para alcanzarlo, pero me quedaba escuchando fascinado mientras mi madre hablaba con alguien.

Un día descubrí que dentro de aquel objeto maravilloso vivía una persona fantástica. Se llamaba “Información, por favor” y no había nada que ella no supiera. “Información, por favor” podía suministrar cualquier número de teléfono y hasta la hora correcta.

Mi primera experiencia personal con ese genio de la botella vino un día en que mi madre se encontraba fuera, en casa de unos vecinos. Yo estaba en el garaje, revolviendo en la caja de herramientas, cuando me golpeé un dedo con el martillo. El dolor era terrible, pero no tenía motivo para llorar, ya que no había nadie para consolarme.

Andaba por la casa chupándome el dedo dolorido, hasta que pensé:

“¡El teléfono!”.

Rápidamente cogí una pequeña escalera que coloqué frente a la cómoda de la sala. Me subí a la escalera, descolgué el auricular del gancho y lo apreté contra mi oído.

Alguien atendió y yo dije:

“Información, por favor”.

Oí dos o tres clics, hasta que una voz suave y nítida habló en mi oído.

“Información. Dígame”.

“Me he golpeado el dedo...” y las lágrimas vinieron fácilmente, ahora que tenía audiencia.

“¿Tu madre no está en casa?”, preguntó ella.

“No, no hay nadie”, sollozaba.

“¿Estás sangrando?”

“No, pero me he golpeado con el martillo y me duele mucho”.

“¿Puedes abrir la puerta del congelador?”

Respondí que sí.

“Entonces coge un cubito de hielo y póntelo en el dedo”, dijo la voz.

Tras aquel día, yo conectaba con “Información, por favor” por cualquier motivo.

Ella me ayudó con mis dudas de geografía y me enseñó dónde estaba Filadelfia. Me ayudó con los ejercicios de matemáticas. Me enseñó que la pequeña ardilla que traje del bosque tendría que comer nueces y pequeñas frutas...

Cuando Petey, mi canario, se murió, yo llamé a “Información, por favor” y le conté lo ocurrido. Ella me escuchó y comenzó a hablar de esas cosas que se le dicen a un niño que está creciendo. Pero yo me sentía inconsolable y preguntaba:

“¿Por qué tienen que morirse unos pajaritos que cantan tan bien y dan alegría a los demás?”...

“Paul, recuerda siempre que existen otros mundos donde también se puede cantar”.

De alguna manera, después de esto me sentí mejor.

Al día siguiente, allá estaba yo de nuevo.

“Información. Dígame”, dijo la voz ya tan familiar.

“¿Usted sabe cómo se escribe excepción?”.

Todo esto aconteció en mi ciudad natal, al norte del Pacífico.

Cuando yo tenía 9 años, nos mudamos a Boston. Añoraba mucho a mi amiga. “Información, por favor” pertenecía a aquel viejo aparato telefónico negro, y yo no sentía ninguna atracción por nuestro nuevo teléfono blanco que se hallaba sobre la cómoda de la nueva sala.

Pasó el tiempo y fui creciendo, pero los recuerdos de aquellas conversaciones infantiles nunca se alejaron de mi memoria.

Frecuentemente, en momentos de duda o perplejidad, he intentado recuperar el sentimiento de seguridad tranquila que tenía en aquel entonces.

Hoy puedo comprender lo muy paciente, comprensiva y dulce que fue aquella mujer al perder su tiempo en atender las consultas de un niño.

Algunos años después, cuando ya iba a la universidad, mi avión hizo escala en Seattle. Yo tenía más o menos media hora entre los dos vuelos. Hablé por teléfono con mi hermana, que vivía allí, unos quince minutos. Entonces, casi sin darme cuenta, marqué el número de la operadora de mi ciudad natal y pedí:

“Información, por favor”.

Como en un milagro, escuché la misma voz dulce y clara que tan bien conocía:

“Información. Dígame”.

“¿Usted sabe cómo se escribe excepción?” pregunté.

Se produjo una larga pausa. Luego, una suave respuesta:

“Tu dedo ya está mejor, ¿verdad Paul?”.

Me eché a reír.

“¡Así que es usted misma! ¡No se imagina lo importante que fue para mí en aquel tiempo!”

“Sí que lo imagino. Y tú no sabes cuánto significaba para mí aquella comunicación. No tengo hijos y me pasaba el día esperando tu llamada”.

Le conté lo mucho que me había acordado de ella en los últimos años y pregunté si podría visitarla cuando fuese a ver a mi hermana.

“¡Claro que sí! Pregunta por Sally”.

Tres meses después fui a Seattle. Al telefonear, me respondió una voz desconocida.

“¿Podría hablar con Sally?”, dije.

“¿Usted es amigo de ella?”, preguntó la voz.

“Soy un viejo amigo. Mi nombre es Paul”.

“Lo siento mucho, pero últimamente Sally estaba trabajando aquí sólo a media jornada, porque se encontraba enferma. Por desgracia, murió hace cinco semanas”.

Antes de que yo pudiera colgar, la voz añadió:

“Espere un momento. ¿Dijo usted que su nombre es Paul?”...

“Sí”.

“Sally le dejó un mensaje. Lo escribió y me pidió que yo lo guardase por si usted llamaba. Se lo voy a leer”.

El mensaje decía:

“Dile que aún creo que existen otros mundos donde la gente también puede cantar. Él lo comprenderá”.

Di las gracias y colgué.

Lo comprendí.

“NUNCA SUBESTIMES LA MARCA QUE DEJAS EN LOS DEMÁS”.

lunes, 2 de mayo de 2011

Estaciones de la vida



Había una vez un hombre con cuatro hijos.

El deseaba que sus hijos aprendieran a no juzgar las cosas tan rápido.

Así que los envió a cada uno a una gran Aventura; su objetivo... ir en búsqueda de un árbol, el cual se encontraba lejos a una gran distancia

El primer hijo se fue en invierno.

El segundo se fue en primavera.

El tercero en verano, y el más joven en otoño.

Cuando ellos regresaron, los mandó a llamar y preguntándoles que habían observado.

El primer hijo comentó que el árbol era horrible, doblado y torcido.

El segundo hijo comentó que el árbol estaba cubierto de un hermoso follaje y flores.

El tercer hijo estuvo en total desacuerdo. El comentó que el árbol estaba lleno de brotes florales, que desprendían un aroma dulce, fresco y hermoso.

El árbol era la cosa más hermosa que jamás había visto.

El último hijo se encontraba en total desacuerdo con los anteriores.

Comentó que el árbol estaba cargado de frutos, tan lleno de vida y esplendor.

Entonces el hombre explicó a los cuatro, que todos tenían la razón.

Porque cada unos de ellos había observado solamente una temporada en la vida de aquel árbol.

El les explicó que no puedes juzgar a nadie, solamente por una temporada de su vida.

La esencia de las cosas y de quienes somos, así como los placeres, alegrías, y el amor proveniente de la vida, solo puede ser medida al final, cuando todas las etapas de su vida se han reunido.

Si te das por vencido cuando es invierno, perderás las oportunidades de la primavera, la belleza del verano, y las promesas del otoño.

No dejes que el dolor de una temporada, destruya el gozo de las demás.

Y no juzgues la vida por una época difícil.

Mantente firme en las dificultades, y mejores tiempos vendrán con plena seguridad.

Aspira a inspirar... Antes de Expirar.

Vive simple. Ama Generosamente, y que te importe todo.

Habla con gentileza. Y deja todo lo demás a Dios.

La Felicidad te mantiene Agradable.

Los Intentos te mantienen Fuerte.

Los Sufrimientos te mantienen Humano.

Las Derrotas te mantienen Humilde.

Los Éxitos te mantienen en Crecimiento.

Pero solo DIOS te mantiene andando.

¡¡¡GRACIAS POR SER UNA PARTE MUY IMPORTANTE EN ÉPOCAS DE MI VIDA!!!.

¡Que Dios los Bendiga y los mantenga bajo sus cuidados a través de todas las épocas de sus vidas!.

domingo, 10 de abril de 2011

La vida es el arte del encuentro


La vida es el arte del encuentro

En el audio: “Te extraño”, sólo de guitarra interpretado por “Luis Salinas”.
Texto: “Facundo Cabral”.

Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho....

Si digo árbol, apenas me acerco a lo que saben las aves...

Si digo manzana, no es la maravilla innombrable que enamora el verano...

El caballo siempre fue y será lo que es, sin saber que así lo nombro...

Sé que la palabra no es el hecho, pero sí sé que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre...

Y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando lo que mi padre comenzó con algunas palabras.

Nacemos para encontrarnos:

Encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos en un país llamado “Tierra”.

LA VIDA ES EL ARTE DEL ENCUENTRO.

SOMOS HIJOS DEL AMOR, por lo tanto nacemos para la felicidad -fuera de la felicidad son todos pretextos- y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir... es una pérdida de tiempo.

Además el Universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias.

Cada mañana es una buena noticia.

Cada niño que nace es una buena noticia.

Cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos.

Por eso hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde.

Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí.

Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo, llegaba la felicidad y la distraía...

Nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba y eso se lo recordaba el corazón.

Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.

De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo...

Ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer o al hombre que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan, ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo...

A la tarjeta de crédito...

A los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, el que continúa la línea que será un círculo que acabará el planeta.

Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente...

Porque lo que teje esta red revolucionaria, es la poesía.

Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más...

Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse constantemente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando, para iluminar cada rincón.

Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor.

Vacía la copa cada noche para que Dios la llene de agua nueva en el nuevo día.

“VIVE DE INSTANTE EN INSTANTE, PORQUE ESO ES LA VIDA”.

“LA VIDA ES EL ARTE DEL ENCUENTRO”...

jueves, 17 de marzo de 2011

EL TAMAÑO DE LAS PERSONAS


EL TAMAÑO DE LAS PERSONAS
UNA PERSONA ES ENORME, cuando habla de frente y vive de acuerdo con lo que dice, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe con franqueza.

PERO ES PEQUEÑA, cuando sólo piensa en sí misma, y les hace creer a los otros que piensa en ellos; cuando es poco gentil, cuando no colabora, cuando abandona a alguien en el momento en que más lo necesita.

UNA PERSONA ES GIGANTE, cuando se interesa por tu vida, cuando busca alternativas para tu crecimiento, cuando sueña junto con vos... cuando trata de entenderte aunque no piense igual que vos.

PERO ES PEQUEÑA, cuando se deja regir por comportamientos clichés, cuando quiere quedar bien con todos, cuando maneja a la gente que menos puede como un titiritero...

UNA PERSONA ES GRANDE, cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca en el lugar del otro, cuando obra no sólo de acuerdo con lo que esperan de ella, sino con lo que espera de sí misma.

PERO ES PEQUEÑA, cuando decepciona, cuando hiere, cuando actúa con orgullo, cuando no es solidaria, cuando miente, cuando no sabe pedir perdón.

UNA PERSONA ES GRANDE, cuando sabe dar, cuando no tiene miedo de recibir, cuando la caracteriza la alegría, cuando enfrenta la tristeza, cuando domina la ira.

PERO ES INSIGNIFICANTE, cuando desprecia, cuando olvida los favores, cuando sólo busca su brillo, sus intereses, su bienestar. Se empequeñece aún más cuando agrede, cuando falsea su testimonio, cuando mata con maledicencia.

UNA PERSONA ES GRANDE, cuando extiende su mano, cuando cierra su boca y abre su corazón... y cuando su sensibilidad es tan grande como su tamaño...

William Shakespeare (adaptado).

Si te detuviste a admirar el increíble e interminable trabajo de una simple hormiga...

POR ESO...

Si te asombraste e intentaste comprender la belleza admirable de un panal de abejas...

Si te detuviste para seguir la extraordinaria velocidad y la maravillosa habilidad de un picaflor en vuelo...

Si te sentaste en el suelo y ofreciste tu mano a un perro para que pudiera lamerla...

Si te recostaste sobre la hierba y te deleitaste con el perfume mágico de una flor...

Si en silencio escuchaste la voz de las eternas olas del mar...

Si esbozaste en tus labios la misma sonrisa que viste en aquel niño...

Si sentiste correr por tus mejillas las mismas lágrimas que viste descender tristes, por la cara arrugada de aquel pobre viejo...

Si sentiste todo eso...

...en verdad has vivido intensamente cada instante de tu vida, lo cual llenó de belleza tú alma, de amor tu corazón y, sobre todo:

¡TE CONVIRTIÓ EN UNA PERSONA MUY GRANDE!

¡Que Dios te bendiga!

viernes, 14 de enero de 2011

Amigos de a pedacitos


Amigos de a pedacitos
Yo pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que hace a cada amigo tan importante.

Las amistades se construyen de a pedacitos... Pedacitos de tiempo que vivimos con cada persona.

No importa la cantidad de tiempo que pasamos con cada amigo o nuestro amor, sino la calidad del tiempo que vivimos con cada persona.

Cinco minutos pueden ser más importantes que un día entero.

Así, hay amistades hechas de risas y dolores compartidos; otras de la escuela, otras de salidas, cine y diversión; también están aquéllas que nacen y no sabemos de qué o por qué, pero sabemos que están presentes.

Tal vez estas estén hechas de silencios compartidos, o de mutua simpatía que no tiene explicación.

Hoy también hay muchas amistades hechas sólo de e-mails, nuestras “amistades virtuales” nos hacen reír, pensar, reflexionar...

Apreciar a las personas sin juzgarlas por su apariencia o modo de ser, sin poder etiquetarlas (como a veces hacemos inconscientemente).

Hay amistades profundas que nacen así.

Antoine de Saint-Exupéry dijo:

“Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante".
Pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que lo hace tan importante.

Porque el tiempo “perdido” con amigos no existe tiempo ganado, aprovechado, vivido.
Son recuerdos para un momento para toda una vida.

Un amigo se torna importante para nosotros y nosotros para él, cuando somos capaces, aún en su ausencia, de reír o llorar, de extrañar o querer estar cerca de él sólo para disfrutar de su compañía.

Podemos tener varios mejores amigos de diversas maneras. Lo importante es saber aprovechar al máximo cada minuto vivido y tener después, en nuestros recuerdos, horas para pasar con ellos, aunque estén lejos.

“TÚ MISMO ERES RESPONSABLE DE LO QUE COSECHAS”.

...“Y APRENDE A COSECHAR LAS COSAS BUENAS”...

El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo. Kurt D. Cobain

viernes, 24 de diciembre de 2010

Arbol de Navidad 2010



Paz
Amor
Unión
Alegrías
Esperanzas
Realizaciones
Respeto; Armonía
Salud Solidaridad
FelicidadHumildad
ConfraternizaciónPureza
Amistad SabiduríaPerdón
IgualdadLibertadBuena Suerte
Sinceridad CariñoFraternidad
EquilibrioDignidadBondad
FéPacienciaGratitud
Fuerza
Tenacidad Prosperidad Fuerza


Bloghotpoint, desea fervientemente a todos sus lectores y amigos, muchas felicidades y que vivan este nuevo cumpleaños de Nuestro Señor Jesús, junto a sus seres más queridos, colmados de salud, alegría, paz, felicidad y por sobre todas las cosas muchísimo amor...

¡¡¡Qué el Niño Jesús, con su infinito amor y bondad, ilumine sus hogares y los llene de dicha y bendiciones!!!...

Navidad...

Si en tu corazón hay un poco más de amor, es Navidad.
Si sabes perdonar al que te ofende, es Navidad.
Si buscas a Dios de verdad, es Navidad.
Si trabajas por la justicia entre los hombres, es Navidad.
Si sabes sufrir con amor, es Navidad.
Si le das una mano al caído, es Navidad.

Navidad es, en fin, cuando practicamos cualquier obra misericordiosa, secar una lágrima, obsequiar una sonrisa, calmar un dolor, suavizar una pena, ir por la vida sembrando flores sin espinas, en una palabra:

Navidad es amor, siempre amor. Navidad es Dios, y Dios es amor.

Con el cariño de siempre...

¡¡¡Feliz Navidad!!!

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