martes, 14 de junio de 2011

Borges a 25 años de su partida



Este escritor argentino falleció el 14 de junio de 1986. Pese a los años que lo separan de la actualidad, aún es el referente de la literatura argentina. Vaya pues este pequeño homenaje a un argentino que alcanzó la universalidad.

No tenía mucha paciencia ante comentarios a los que calificaba de incoherentes o insípidos, estaba en contra de la ignorancia, era de carácter fuerte, sarcástico y duro, hasta consigo mismo (sus comentarios acerca de su ceguera lo confirman), y no dejaba pasar por alto ninguna tontería, por ello fueron varios los que no le profesaban simpatía. Sin embargo, nadie podía dudar de su genialidad, la que le daba permiso para todo lo demás.

Jorge Luis nació en una casa de la calle Tucumán, entre Esmeralda y Suipacha, (hoy pleno micro centro, varios seguro pisan su vereda sin conciencia alguna de su estadía por allí), el 23 de agosto de 1899. Vivió en dos siglos, una razón más para entender la duplicidad reinante en su vida, esa que lo enredó entre la realidad y la ficción.

Sus padres fueron Jorge Guillermo Borges y Leonor Acevedo Suárez, con quien tuvo una relación más que particular y determinante. Fueron sus progenitores los que le brindaron una tradición tanto militar como literaria, si bien sin dudas la segunda es la que él eligió.

Su educación se dividió entre Argentina y Europa. En su país conoció aquello que tanto lo marcó en sus textos, el arrabal. Fue el barrio de Palermo el que le dio la posibilidad de toparse con prostitutas, compadritos y cuchilleros. Después, recorrió Londres, París y Ginebra, donde la familia Borges se instaló ni bien estalla la Primera Guerra Mundial.

Esta duplicidad resulta clave en la literatura de Borges. Esta valentía proveniente del manejo del barrio y los tintes de clase pudiente e instruida son los que lograron que a los 6 años ya se animara a comunicar a sus padres que deseaba ser escritor. Tenía una biblioteca sumamente culta que lo arengaba a diario: Borges dedicó días enteros a la filosofía, la poesía, la historia, la narrativa; y también a expresionistas, surrealistas y dadaístas. Un verdadero aleph. Al año, con sólo 7 de vida, ya había escrito su primera pieza.

Esta figura impensada y protagonista de una de sus obras más famosas parece ser el término más apropiado a la hora de esbozar una descripción breve de este gran escritor argentino.

Estudió y enseñó; conoció el alemán, el francés y el inglés a la perfección; fue ultraísta, pero se sintió atraído por el comunismo, fue parte del grupo argentino de escritores de vanguardia Florida, que tanta rivalidad había entablado con los de Boedo; fundó revistas, escribió manifiestos, se mezcló con intelectuales de todo el mundo; y fue tanto amigo como enemigo de grandes intelectuales argentinos como Bioy Casares, Sábato y Victoria Ocampo.

Tuvo una personalidad política fuerte, no quería ni a peronistas ni a antiperonistas; tampoco estaba seguro de inclinarse por la derecha o por la izquierda, aunque muchos asegurasen lo contrario.

Y si bien su reconocimiento fue tardío (no pudo ya visualizarlo con la claridad que le hubiera gustado debido a la pérdida de su visión), alcanzó la universalidad, esa que tanto aspiraba en su historia de la infamia. Fue traducido a idiomas y culturas tanto cercanas como lejanas; en los círculos intelectuales Borges identifica a nuestro país como lo hace Maradona. Fue distinguido con premios, invitaciones, y con la falta del Premio Nobel, algo que el último galardonado, Mario Vargas Llosa, no logra entender. Sin embargo, son varias las voces que aseguran que Borges estaba feliz al respecto, así se diferenciaba aún en mayor medida. No era un Nobel más, sino el que no lo fue.

El amor que le dedicaba a la literatura le impidió formar una familia tradicional hasta que una joven lo entendió y lo supo acompañar como él pretendía. Pero la eternidad, algo que tanto lo obsesionó, no estaba destinada para él. En 1985 se casó con María Kodama, el mismo año que publica su último libro, la colección de poemas "Los conjurados". Sólo un año después, en junio de 1986, murió en aquella ciudad europea que tanto le dio, Ginebra.

Hoy está enterrado en el cementerio de Plainpalais, cerca de personalidades literarias que tanto lo marcaron como Voltaire.

A continuación, les presento una entrevista que Borges le concedió a Joaquín Soler Serrano para la televisión española, con motivo de la entonces reciente entrega del Premio de la Real Academia Española, el Miguel de Cervantes, en 1980, donde el mismo Borges dejó, para la posteridad, entre otras esta expresión: “Es un gran pesimismo pensar que soy el mejor escritor, cómo serán los demás” (Video 2).

Qué la disfruten: (Click sobre cada imagen para reproducir cada uno de los nueve videos).



LinkWithin

Related Posts with Thumbnails