miércoles, 31 de agosto de 2011

Cómo montar un circuito de video vigilancia a través del celular



Una cámara IP, un celular de gama media o alta, un router y una buena conexión a Internet permiten contestar, de manera muy simple, la pregunta que todos nos hicimos alguna vez: ¿qué pasa en casa cuando no estoy?...

Mucho se habla del concepto de "inteligencia" aplicada al ámbito hogareño. Y en ese contexto surgen las más sorprendentes propuestas: robots aspiradora, televisores como nexo de todos los dispositivos electrónicos y humanoides capaces de reemplazarnos en las funciones más cotidianas. Pero también, la tecnología puede aportar soluciones menos espectaculares aunque más urgentes, como es la cuestión de la video vigilancia ante la creciente inseguridad.

Las cámaras IP son dispositivos diseñados para registrar imágenes fijas o en movimiento, incluso con audio, y enviarlas a Internet sin necesidad de contar con una computadora.

Esta tecnología, sumada al universo de posibilidades que hoy ofrecen los celulares de media y alta gama, con poco esfuerzo y una pequeña inversión, permiten montar un completo sistema de monitoreo a distancia para el hogar, la oficina o un local.

Gracias a una serie de programas, muchos de ellos gratuitos, el celular permite visualizar los puntos críticos del lugar, en donde estén ubicadas las cámaras y enterarnos qué sucede mientras no estamos ahí.

En primer lugar, debe decidirse qué áreas queremos vigilar. Para esto, se recomienda estudiar el plano del inmueble y así definir los puntos clave que necesitan ser observados. Sólo para tener en cuenta: el exceso de cámaras tampoco es bueno, ya que hará más lento el sistema y complicará la vigilancia.

Luego, hay que definir el tipo de cámara a utilizar.
En el mercado local se consiguen cámaras IP hogareñas de marcas como TP-Link, Linksys, D-Link y Trendnet, y sus precios parten de unos 460 pesos. Las hay conectadas por cable o inalámbricas, pero estas últimas consumen un considerable ancho de banda y pueden afectar el normal funcionamiento de la red Wi-Fi, por eso es recomendable consultar con un experto.

Pero, si se quiere reducir el costo al máximo, también es válido optar por cámaras web. Aunque debe tenerse en cuenta que estas poseen algunas limitaciones técnicas, a saber: la longitud de los cables USB, la ubicación de la cámara –que no se puede dejar a la intemperie–, la calidad de grabación y la dependencia de una computadora.

El paso posterior es conseguir un router y configurarlo debidamente, además de contar con una buena conexión a Internet. Para este paso puede que se necesite recurrir a algún entendido en la materia. Una vez que la cámara y el router estén listos, las imágenes captadas podrán ser vistas desde casi cualquier dispositivo, incluyendo las computadoras de la casa, o las de otro lugar, con acceso a Internet, y por supuesto, desde celulares.

Cómo se pone en marcha el monitoreo
Existen tres modos de monitorear desde el celular. El primero, es a través de su navegador WAP. Este método permite tomar imágenes fijas por intermedio de la cámara, que se "refrescarán" cada vez que se active el comando "actualizar" del navegador.

La segunda alternativa es un navegador web común, similar al que se usa en las computadoras, lo cual es posible en teléfonos de gama media o alta. Si la conexión a Internet tiene un ancho de banda de buena calidad, podrá verse video con fluidez.

Por último, la tercera opción consiste en las aplicaciones específicas para ese fin como pueden ser Mobiscope, que funciona con los sistemas operativos Android, Windows Mobile, iOS, BlackBerry y todos aquellos que soporten Java.



Esta app cuesta 20 dólares por única vez, e incluye todas las actualizaciones posteriores. También puede descargarse la versión de prueba por siete días.

También existen alternativas gratuitas como Cerberus, que permite controlar varias cámaras en simultáneo, y UwathcIT. Este último es bastante completo, pero presenta limitaciones en cuanto a la compatibilidad de cámaras.

Y, si lo que se busca es mayor estabilidad y asegurarse un servicio óptimo, Eyecopia cumple éste y otros requisitos a cambio de una licencia de 50 dólares.

Esta aplicación cuenta con dos versiones: Eyecopia 2.0.7 y Remote 2.0.7 y ofrece una serie de herramientas muy bien organizadas dentro de una amigable interfaz, que permiten configurar la calidad del vídeo, contraseña de administrador, el servicio web y las capturas.

Además, ofrece la opción de otorgar acceso a todo el sistema de vigilancia o a una parte de él a otros usuarios y se puede programar para enviar alertas por mail o vía teléfono móvil.

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