domingo, 18 de septiembre de 2011

La Libreta de Calificaciones


La Libreta de Calificaciones
Era miércoles, 8 de la mañana, llegué puntual a la escuela de mi hijo.

“No olviden venir a la reunión, es obligatoria”: Fue lo que la maestra escribió en el cuaderno del niño.

¡Pues qué cree la maestra! ¿Cree que podemos disponer del tiempo a la hora que ella diga? Si supiera qué importante era la reunión que tenía a las 8:30, de aquí dependía un buen negocio y... ¡tuve que cancelarla!...

Ahí estábamos todos, papás y mamás, la maestra empezó puntual, agradeció nuestra presencia y empezó a hablar.

No recuerdo qué dijo, mi mente estaba pensando cómo resolver lo de ése negocio, probablemente podríamos comprar una nueva televisión con el dinero que recibiría.

¡Juan Rodríguez! escuché a lo lejos. ¿Está el papá de Juan Rodríguez? -dijo la maestra-.

Sí, sí, ¡aquí estoy!, contesté pasando a recibir la libreta de mi hijo. Regresé a mi silla y me dispuse a verla.

¿Para esto vine? ¿Qué es esto?...

La libreta estaba llena de seis y sietes. Guardé las calificaciones inmediatamente, escondiéndola para que ninguna persona viera las porquerías de calificaciones de mi hijo.

De regreso a la casa, aumentó más mi coraje a la vez que pensaba... ¡Si le doy todo! ¡Nada le falta!...

¡Ahora sí le va a ir muy mal!... Me estacioné y salí del automóvil, entré a la casa, tiré la puerta y grité: ¡¡¡Ven acá Juan!!!

Juan estaba en su recámara y corrió a abrazarme.

¡Papi!...

¡Qué papi, ni que nada! Lo retiré de mí, me quité el cinturón y no sé cuantos latigazos le di, al mismo tiempo que decía lo que pensaba de él.

¡¡¡Y te me vas a tu cuarto!!! -terminé-.

Juan, se fue llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba.

Mi esposa no dijo nada, solo movió la cabeza negativamente y se fue...

Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa me entregó otra vez la libreta de calificaciones de Juan, que estaba dentro de mi saco y me dijo:

Léela despacio y después toma tu decisión...

Ésta decía así:

Libreta de calificaciones para el papá:

Tiempo que le dedica a su hijoCalificación
En conversar con él a la hora de dormir:6
En jugar con él:6
En ayudarlo a hacer la tarea:7
En salir de paseo en familia:6
En contarle un cuento antes de dormir:6
En abrazarlo y besarlo:6
En ver la televisión con él:7


Él me había puesto seis y sietes, a mí. Yo me hubiese calificado con menos de cinco...

Me levanté y corrí a la habitación de mi hijo, lo abracé y lloré... Quería regresar el tiempo, pero era imposible...

Juanito abrió sus ojos, aún estaban hinchados por sus lágrimas, me sonrió, me abrazó y me dijo: ¡Te quiero papi! Cerró sus ojos y se durmió.

¡Qué duro es ver nuestros errores como padres desde esta perspectiva!...

Démosle el VALOR a lo que realmente es de valor para nosotros:

¡¡¡Nuestra familia!!!

Hay muchas personas que desean un HIJO y no lo tienen, DIOS te dio una FAMILIA, entonces: APRÉCIALA, ÁMALA, COMPRÉNDELA.

El día de mañana, EL SEÑOR te pedirá cuentas por tu FAMILIA y ¿Qué le vas a contestar?...

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