martes, 22 de enero de 2013

La Biblia y el celular


¿Te imaginas lo que pasaría si tratáramos a nuestra Biblia como tratamos a nuestro celular?

¿Y si siempre cargáramos nuestra Biblia en el bolsillo o en la cartera?

¿Y si la mirásemos a cada rato durante el día?

¿Y si volviésemos a buscarla cuando la olvidamos en casa o en la oficina?

¿Y si la usásemos para enviar mensajitos a nuestros amigos?

¿Y si la tratásemos como si no pudiéramos vivir sin ella?

¿Y si la regalamos a los chicos?

¿Y si la usáramos cuando viajamos?

¿Y si la tomamos en caso de emergencia?

Al contrario del celular, la Biblia no pierde la señal. Ella “funciona” en cualquier lugar.

No hace falta preocuparse con la falta de crédito porque Jesús ya pagó la cuenta y los créditos no tienen fin.

Y lo mejor de todo: No cae la línea y la recarga de la batería es de por vida.

¡Busca al Señor mientras se puede encontrar, invócalo mientras esta cerca! (Is. 55:6)

En ella encontramos algunos teléfonos de emergencia:

Cuando estás triste, marca Juan 14.
Cuando personas hablan mal de vos, marca Salmo 27.
Cuando estás nervioso(a), marca Salmo 51.
Cuando estás preocupado(a), marca Mateo 6:19,34.
Cuando estás en peligro, marca Salmo 91.
Cuando Dios parece distante, marca Salmo 63.
Cuando tu fe necesita ser activada, marca Hebreo 11.
Cuando estas solo(a) y con miedo, marca Salmo 23.
Cuando eres áspero y crítico, marca 1 Corintios 13.
Para saber el secreto de la felicidad, marca Colosenses 3:12-17.
Cuando te sientas triste y solo(a), marca Romanos 8:31-39.
Cuando quieras paz y descanso, marca Mateo 11:25-30.
Cuando el mundo parecer mayor que Dios, marca Salmo 90.

Recibí esta lista de teléfonos de emergencia y me pareció bien compartirla con personas especiales como ustedes.

Anótenla en sus agendas, uno de ellos puede ser IMPORTANTE en cualquier MOMENTO de sus VIDAS.

Puede ser que uno de estos números de emergencia salve una vida.

¡Que Dios los bendiga!

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