domingo, 7 de septiembre de 2014

Qué ocultan los clubes vacacionales de Orlando


Estás en un complejo hotelero de lujo en la ciudad de Orlando, tras asistir a la proyección de un video institucional que parece haber sido filmado por James Cameron y te acaban de regalar un desayuno completo con huevos, croissants, panceta y jugo de naranja. Un señor canchero con aspecto diligente te interroga sobre el costo de tus últimas vacaciones y hace unas cuentas y resulta que él te puede ayudar a ahorrar un 50% con algo llamado Club Vacacional. El Club Vacacional no tiene nada que ver con el Tiempo Compartido porque ese término se utilizó mucho en los años noventa y esto es otra cosa, es la nueva forma de vacacionar como la gente feliz del video.

En la mesa de al lado descorchan un champagne – y eso que son las diez de la mañana – porque un jefe de familia más decidido ya entendió las ventajas prácticas y económicas del club vacacional. Tus hijos se aburrieron de jugar en el Playroom y te tironean las mangas, tu mujer te hace notar que ya van perdidas tres horas de un hermoso día y resulta que Orlando es una linda ciudad, a los chicos les gustan los parques y después de todo te acaban de bonificar el downpayment -¿qué era eso?- Además te podés llevar ya mismo entradas a los parques con descuento.

Antes de firmar hay información adicional sobre Clubes Vacacionales que te convendría conocer.

¿Qué es exactamente un Club Vacacional?

Un club vacacional es en esencia un Tiempo Compartido, pero en lugar de comprar cierta semana al año en determinada propiedad, el comprador adquiere puntos y dichos puntos pueden ser utilizados para elegir alojamiento en distintas propiedades y épocas del año.

¿Es una inversión inmobiliaria?

Es cierto que tiene la magnitud de una inversión inmobiliaria y que podría ayudar a construir un historial crediticio en Estados Unidos, pero llegado el caso, pagar un servicio o tener una tarjeta de crédito de una tienda departamental sirve al mismo efecto.

¿Permite ahorrar en los costos de las vacaciones?

La cuenta que hacen los vendedores de clubes vacacionales es la siguiente:

¿Cuánto gastás en hotelería cuando viajás al exterior? u$100 la noche.

Si te ofrecieran un departamento con dos ambientes y cocina ahorrando en comidas, ¿pagarías un poco más? Bueno…u$150 la noche.

¿Cuántos días veraneás al año? 7 días.

¿Por cuántos años más pretendés veranear? 30 años.

El subtotal da: 150x7x30 u$31.500

Agregando una inflación del 1.5% x 30 años (raro, pero así hacen la cuenta): u$14.175

Estarías gastando en total u$45.675

¿Ahora qué tal si te ofrecemos ahorrar u$15.675? Pagarías solo u$30.000 y serías “dueño” del Club Vacacional.

Solo tenés que abonar u$2.000 ahora (el famoso downpayment) y el resto lo paga sin interés, en cuotas de tu tarjeta de crédito, cuyos datos ya tenemos porque así empezó todo: un desayuno siempre y cuando nos muestres la tarjeta de crédito vigente.

Tras una presentación de tres horas y cierto efectivo speech, todo esto puede parecer razonable. Hay preguntas claro, pero todas ellas tienen una respuesta.

Una pregunta estándar ¿Por qué querría vacacionar siempre en el mismo lugar? No es así, podés utilizar los puntos para vacacionar en todo el mundo a través de un programa de intercambio donde asimismo se pueden contratar cruceros.
¿Ahora sí, listo para firmar? No sin antes conocer los yearly e incidentals fees.

¿Qué son los yearly e incidental fees?

Las cuentas que hacen los empleados de clubes vacacionales son curiosas porque no toman en cuenta los gastos anuales e incidentales.

Resulta que los Clubes Vacacionales tienen gastos anuales que rondan los u$800 y en ocasiones fees incidentales por mejoras o reparaciones que pueden rondar los u$200 al año. Obviamente yearly e incidentals pueden ser modificados a piaccere por el management. En general modificados para arriba, se entiende.

Comprar aire

Cuando uno se quiere dar cuenta, el yearly fee corresponde al precio que se paga por una semana de alojamiento en Orlando y en consecuencia, los u$30.000 fueron utilizados para comprar aire.

En este punto no es sencillo “salir” de los clubes vacacionales y muchos dueños los revenden a precio cero o a unos pocos cientos de dólares con tal de sacarse de encima los gastos anuales.

A modo de referencia, con el sistema Name Your Own Price detallado en este post es posible conseguir hoteles en Orlando desde u$35 la noche. En RocketMiles es posible conseguir hoteles en Orlando desde u$57 y ganando 2000 millas de American Airlines Advantage. Acá podemos ver el Bahama Bay Resort and Spa de la cadena Wyndham a u$69.

O sea que alojarse en Orlando es muy barato sin necesidad de ningún Club Vacacional.

Un clásico consuelo de los compradores de clubes vacacionales es que están veraneando en apartamentos más grandes y cómodos que las habitaciones de hotel, pero resulta que es posible conseguir alojamiento en los mismos departamentos de los Clubes Vacacionales pagando desde u$58 un apartamento para cuatro personas como vemos en el Legacy Vacation Resorts

Otras páginas para alquilar los departamentos de los Clubes Vacacionales sin ser dueño figuran en http://www.wgbluetree.com/index.htm y http://www.libromiamigratis.com/?p=2164


En definitiva, si la tentación de comprar un Club Vacacional es muy, pero muy alta, conviene saltearse las presentaciones coercitivas y utilizar los sitios web de reventa, ahorrando decenas de miles de dólares.

Algunos sitios de reventa son http://www.dvc-resales.com/dvclisting.cfm http://timeshareresalesusa.com/ http://www.sellmytimesharenow.com/westgate-travel-club/

Por: Roni Bandini para Infobae.com

Info: Infobae.com

sábado, 30 de agosto de 2014

¿QUE DEBE SABER UN NIÑO DE 4 AÑOS?


Hace poco, en un foro sobre la educación de los hijos, leí una entrada de una madre preocupada porque sus hijos, de cuatro años y año y medio, no sabían lo suficiente.

“¿Qué debe saber un niño de cuatro años?”, preguntaba...

Las respuestas que leí me llamaron mucho la atención. Una madre indicaba una lista de todas las cosas que sabía su hijo. Contar hasta 100, los planetas, escribir su nombre y apellido, y así sucesivamente. Otras presumían de que sus hijos sabían muchas más cosas, incluso los de tres años. Algunas incluían enlaces a páginas con listas de lo que debe saber un niño a cada edad. Solo unas pocas decían que cada niño se desarrolla a su propio ritmo y que no hay que preocuparse.

Pensé que probablemente la respuesta de esas mujeres a una madre angustiada fuera añadirle más preocupación. Somos una cultura tan competitiva que hasta nuestros niños en edad preescolar se han convertido en trofeos de los que presumir. Pero... ¡¡¡Atención!!! La infancia no debe ser una carrera que arroja por resultado niños ganadores y niños perdedores.

Alicia Bayer, una mujer norteamericana que se interesa por los temas de infancia y educación, hace una lista de aquellas cosas importantes que debe saber un niño/a de 4 años. Me pareció hermosa y la comparto:

1. Debe saber que lo quieren por completo, incondicionalmente y en todo momento.

2. Debe saber que está a salvo y además cómo mantenerse a salvo en lugares públicos, con otra gente y en distintas situaciones. Debe saber que tiene que fiarse de su instinto cuando conozca a alguien y que nunca tiene que hacer algo que no le parezca apropiado, se lo pida quien se lo pida. Debe conocer sus derechos y que su familia siempre lo va a apoyar.

3. Debe saber reír y utilizar su imaginación. Debe saber que nunca pasa nada por pintar el cielo de color naranja o dibujar gatos con seis patas.

4. Debe saber lo que le gusta y tener la seguridad de que se le va a dejar dedicarse a ello. Si no le apetece nada aprender los números, sus padres tienen que darse cuenta de que ya los aprenderá, casi sin querer, y dejar que en cambio se dedique a las naves espaciales, los dinosaurios, a dibujar o a jugar en el barro.

5. Debe saber que el mundo es mágico y él también. Debe saber que es fantástico, listo, creativo, compasivo y maravilloso. Debe saber que pasar el día al aire libre haciendo collares de flores, pasteles de barro y casitas de cuentos de hadas es tan importante como aprender los números. Mejor dicho, mucho más.

PERO MÁS IMPORTANTE ES LO QUE DEBEN SABER LOS PADRES:

1. Que cada niño aprende a andar, hablar, leer y hacer cálculos a su propio ritmo, y que eso no influye en absoluto en cómo de bien ande, hable, lea o haga cálculos después.

2. Que el factor que más influye en el buen rendimiento académico y las buenas notas en el futuro no son los manuales, ni las guarderías elegantes, ni los juguetes caros, sino que mamá o papá dediquen un rato cada día o cada noche (o ambos) a compartir momentos de juego, lectura, dibujos y risas con sus hijos.

3. Que ser el niño más listo o más estudioso de la clase nunca ha significado ser el más feliz. Estamos tan obsesionados por tratar de dar a nuestros hijos todas las “ventajas” que lo que les estamos dando son unas vidas tan pluriempleadas y llenas de tensión como las nuestras. Una de las mejores cosas que podemos ofrecer a nuestros hijos es una niñez sencilla y despreocupada.

4. Que nuestros niños merecen vivir rodeados de libros, naturaleza, utensilios artísticos y, lo más importante, libertad para explorarlos. La mayoría de nosotros podríamos deshacernos del 90% de los juguetes de nuestros hijos y no los echarían de menos, pero algunos son importantes: Juguetes creativos como los LEGO y los de encastre, una buena cantidad de témperas y plastilinas, los instrumentos musicales, los disfraces, y libros y más libros. Necesitan libertad para explorar con estas y otras cosas, amasar pan y ponerlo todo perdido, usar pintura, plastilina y purpurina en la mesa de la cocina mientras hacemos la cena aunque lo salpiquen todo, tener un rincón en el jardín en que puedan arrancar la hierba y hacer un cajón de barro.

5. Que nuestros hijos necesitan tenernos más. Hemos aprendido tan bien eso de que necesitamos cuidar de nosotros mismos que algunos lo usamos como excusa para que otros cuiden de nuestros hijos. Claro que todos necesitamos tiempo para un baño tranquilo, ver a los amigos, un rato para despejar la cabeza y, de vez en cuando, algo de vida aparte de los hijos. Pero vivimos en una época en la que las revistas para padres recomiendan que tratemos de dedicar 10 minutos diarios a cada hijo y prever un sábado al mes dedicado a la familia. ¡Qué horror! Nuestros hijos necesitan la Nintendo, los ordenadores, las actividades extraescolares, las clases de ballet, fútbol e inglés mucho menos de lo que nos necesitan a NOSOTROS. Necesitan a unos padres que se sienten a escuchar su relato de lo que han hecho durante el día, unas madres que se sienten a hacer manualidades con ellos, padres y madres que les lean cuentos y hagan tonterías con ellos. Necesitan que demos paseos con ellos en las noches de primavera sin importarnos que el pequeñajo vaya a 150 metros por hora. Tienen derecho a ayudarnos a hacer la cena aunque tardemos el doble y trabajemos el doble. Tienen derecho a saber que para nosotros son una prioridad y que nos encanta verdaderamente estar con ellos.

Mucho para reflexionar como padres, educadores, o desde el lugar que nos toque en contacto con uno de los tesoros más preciosos: “LA INFANCIA”.

Lic. Miriam I. Martínez

jueves, 14 de agosto de 2014

El Reflejo de tus Actos


“No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones”...

“Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada”.

Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa.

El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera.

Al terminar de subirlas se topó con una puerta casi abierta; lentamente se adentró en el cuarto.

Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto habían 1000 perritos más, observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos.

El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco.

Los 1000 perritos hicieron lo mismo.

Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos.

El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él.

Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para sí mismo:

“¡Qué lugar tan agradable... voy a venir más seguido a visitarlo!”...

Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró en el mismo cuarto.

Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva.

Posteriormente empezó a gruñir, obviamente vio como los 1000 perritos le gruñían a él.

Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1000 perritos le ladraron también a él.

Cuando este perrito salió del cuarto pensó:

“¡Qué lugar tan horrible es éste... nunca más volveré a entrar allí!”...

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía:

La casa de los 1000 espejos...

Todos los rostros del mundo son espejos.

Decide cuál rostro llevarás por dentro y ese será el que mostrarás.

El reflejo de tus gestos y acciones es lo que proyectas ante los demás.

Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, sólo se sienten con el corazón.

“El dinero no nos proporciona amigos, sino enemigos de mejor calidad”.

¡Que tengas un excelente día!

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