viernes 27 de febrero de 2009

Hijo preferido

Hijo preferido
Cierta vez preguntaron a una madre cuál era su hijo preferido, aquel que ella más amaba.

Y ella, dejando entrever una sonrisa, respondió:.

Nada es más voluble que un corazón de madre.

Y, como madre, le respondo: el hijo dilecto, aquel a quien me dedico de cuerpo y alma...

Es mi hijo enfermo, hasta que sane.
El que partió, hasta que vuelva.
El que está cansado, hasta que descanse.
El que está con hambre, hasta que se alimente.
El que está con sed, hasta que beba.
El que está estudiando, hasta que aprenda.
El que está desnudo, hasta que se vista.
El que no trabaja, hasta que se emplee.
El que se enamora, hasta que se case.
El que se casa, hasta que conviva.
El que es padre, hasta que los críe.
El que prometió, hasta que cumpla.
El que debe, hasta que pague.
El que llora, hasta que calle.

Y ya con el semblante bien distante de aquella sonrisa, completó:

El que ya me dejó... hasta que lo reencuentre...

La nueva generacion de padres de familia.

Somos de las primeras generaciones de padres decididos a no repetir con los hijos los mismos errores que pudieron haber cometido nuestros progenitores.

Y en el esfuerzo de abolir los abusos del pasado, ahora somos los más dedicados y comprensivos, pero a la vez los más débiles e inseguros que ha dado la historia.

Lo grave es que estamos lidiando con unos niños más "igualados", beligerantes y poderosos que nunca existieron.

Parece que en nuestro intento por ser los padres que quisimos tener, pasamos de un extremo al otro. Así que, somos los últimos hijos regañados por los padres y los primeros padres regañados por nuestros hijos.

Los últimos que le tuvimos miedo a nuestros padres y los primeros que tememos a nuestros hijos. Los últimos que crecimos bajo el mando de los padres y los primeros que vivimos bajo el yugo de los hijos.

Lo que es peor, los últimos que respetamos a nuestros padres, y los primeros que aceptamos que nuestros hijos no nos respeten.

En la medida que el permisivismo reemplazó al autoritarismo, los términos de las relaciones familiares han cambiado en forma radical, para bien y para mal.

En efecto, antes se consideraban buenos padres a aquellos cuyos hijos se comportaban bien, obedecían sus órdenes y los trataban con el debido respeto. Y buenos hijos a los niños que eran formales y veneraban a sus padres.

Pero en la medida en que las fronteras jerárquicas entre nosotros y nuestros hijos se han ido desvaneciendo, hoy los buenos padres son aquellos que logran que sus hijos los amen, aunque poco los respeten.

Y son los hijos quienes ahora esperan el respeto de sus padres, entendiendo por tal que les respeten sus ideas, sus gustos, sus apetencias, sus formas de actuar y de vivir. Y que además les patrocinen lo que necesitan para tal fin.

Como quien dice, los roles se invirtieron, y ahora son los papás quienes tienen que complacer a sus hijos para ganárselos, y no a la inversa, como en el pasado.

Esto explica el esfuerzo que hoy hacen tantos papás y mamás por ser los mejores amigos de sus hijos y parecerles "muy cool" a sus hijos.

Se ha dicho que los extremos se tocan, y si el autoritarismo del pasado llenó a los hijos de temor hacia sus padres, la debilidad del presente los llena de miedo y menosprecio al vernos tan débiles y perdidos como ellos.

Los hijos necesitan percibir que durante la niñez estamos a la cabeza de sus vidas como líderes capaces de sujetarlos cuando no se pueden contener y de guiarlos mientras no saben para dónde van.

Si bien el autoritarismo aplasta, el permisivismo ahoga.

Sólo una actitud firme y respetuosa les permitirá confiar en nuestra idoneidad para gobernar sus vidas mientras sean menores, porque vamos adelante liderándolos y no atrás cargándolos y rendidos a su voluntad.

Es así como evitaremos que las nuevas generaciones se ahoguen en el descontrol y hastío en el que se está hundiendo la sociedad que parece ir a la deriva, sin parámetros, ni destino.

miércoles 25 de febrero de 2009

El mejor ginecólogo

El mejor ginecólogo
Si hubiese más médicos así, el mundo sería mucho mejor.

Llega una mujer muy asustada al consultorio de su ginecólogo y le dice:.

Doctor: por favor ayúdeme, tengo un problema muy serio. Mi bebé aún no cumple un año y ya estoy de nuevo embarazada. No quiero tener hijos en tan poco tiempo, prefiero un espacio mayor entre uno y otro...

El médico entonces le preguntó:.

Muy bien, entonces ¿qué quiere que yo haga?.

Ella respondió:.

Deseo interrumpir mi embarazo y quiero contar con su ayuda.

El médico se quedó pensando un poco y después de algún tiempo de silencio le dice a la mujer:

Creo que tengo un método mejor para solucionar el problema y es menos peligroso para usted.

La mujer sonrió, pensando que el médico aceptaría ayudarla.

Él siguió hablando:.

Vea bien señora, para no tener que estar con dos bebés a la vez en tan corto espacio de tiempo, vamos a matar a este niño que está en sus brazos. Así usted podrá descansar para tener el otro, tendrá un período de descanso hasta que el otro niño nazca. Si vamos a matar, no hay diferencia entre uno y otro de los niños. Y hasta es más fácil sacrificar éste que usted tiene entre sus brazos puesto que usted no correrá ningún riesgo.

La mujer se asustó y dijo:.

¡No, doctor! ¡Que horror! ¡Matar a un niño es un crimen!.

También pienso lo mismo, señora, pero me pareció usted tan convencida de eso, que por un momento pensé en ayudarla. El médico sonrió y después de algunas consideraciones, vio que su lección surtía efecto.

Convenció a la madre que no hay la menor diferencia entre matar un niño que ya nació y matar a uno que está por nacer, y que está vivo en el seno materno.

¡EL CRIMEN ES EXACTAMENTE EL MISMO!

Tú, ¿sabes desde cuándo Dios te ama? ¡Desde el vientre de tu madre!:.

Tus ojos vieron mi cuerpo aún sin forma; y en tu libro estaba escrito todo aquello que a su tiempo fue formado, sin faltar nada de ello. (Salmo 139, 16).

lunes 23 de febrero de 2009

El tren de la vida

El tren de la vida
Hace algún tiempo atrás, leí un libro que comparaba la vida con un viaje en tren.

Una lectura extremadamente interesante, cuando es bien interpretada.

La vida no es más que un viaje por tren: Repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos embarques, y profundas tristezas en otros.

Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.

Lamentablemente la verdad es otra.

Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable.

No obstante, esto no impide que se suban otras personas que serán muy especiales para nosotros.

Llegan nuestros hermanos, amigos y esos amores maravillosos.

De las personas que toman este tren, habrá también los que lo hagan como un simple paseo...

Otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje…

Y habrá otros que, circulando por el tren, estarán siempre listos para ayudar a quien lo necesite.

Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente...

Otros, pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon
el asiento.

Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son más queridos, se acomodan en vagones distintos al nuestro.

Por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos.

Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos...

Pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento.

No importa; el viaje se hace de este modo: lleno de desafíos, sueños, fantasías,
esperas y despedidas... pero jamás regresos.

Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible.

Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno,
lo mejor de ellos.

Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos...

Ya que nosotros también muchas veces titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda.

El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos, mucho menos dónde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.

Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia...

Creo que sí.

Separarme de algunos amigos de los que hice en el viaje será doloroso.

Dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.

Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valioso.

Amigo mío, hagamos que nuestra estadía en este tren sea tranquila, que haya valido la pena.

Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan.

A ustedes, mis queridos lectores, que son parte de mi tren, les deseo un...

¡¡¡Feliz viaje!!!.

jueves 19 de febrero de 2009

Carta a un amigo


No puedo darte soluciones para todos los problemas de tu vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores; pero puedo escucharte y buscarlas junto contigo.

No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro; pero cuando me necesites estaré junto a ti.

No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.

Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos; pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.

No puedo trazarte límites dentro de los cuales debes actuar; pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.

No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parta el corazón; pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quién eres, ni quién deberías ser. Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.

En estos días oré por ti.

En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas.

Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba.

Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran. Es lo que siento por todos ellos.

Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría que sienten al verme.

Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos; sea en la alegría o sea en la serenidad.

En estos días pensé en mis amigos y amigas y entre ellos, apareciste tú. No estabas arriba, ni abajo, ni en medio. No encabezabas ni concluías la lista. No eras el número uno, ni el número final. Lo que sé es que te destacabas por alguna cualidad que transmitías y con la cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida.

Yo tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero de tu lista. Basta que me quieras como amigo.

Entonces entendí que realmente somos amigos.

Hice lo que todo amigo; oré, y le agradecí a Dios que me haya dado la oportunidad de tener un amigo como tú.

Era una oración de gratitud, porque tú le haz dado valor a mi vida.


Jorge Luis Borges

lunes 16 de febrero de 2009

Importancia de la coma

Importancia de la coma
Julio Cortázar escribía:

"La coma, esa puerta giratoria del pensamiento".

Lee y analiza la siguiente frase:

"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda".

Si eres mujer, con toda seguridad colocarías la coma después de la palabra mujer.
Si eres varón, con toda seguridad colocarías la coma después de la palabra tiene.

sábado 14 de febrero de 2009

El Instante Mágico

El Instante Mágico

El Instante MágicoSólo entendemos el "milagro de la vida" cuando dejamos que suceda lo inesperado.El Instante MágicoTodos los días Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hizo "infelices".
El Instante MágicoTodos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.El Instante MágicoPero quien presta atención a su día, descubre el "Instante Mágico" que puede estar escondido en cualquier parte. Ese momento existe.
El Instante MágicoUn momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.El Instante MágicoLa "felicidad" es a veces una bendición, pero por lo general es una "conquista".
El Instante MágicoEl instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños.El Instante MágicoVamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles, vamos a afrontar muchas desilusiones... pero todo es pasajero... y no deja marcas.
El Instante MágicoY en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe...El Instante Mágico¡¡¡Feliz fin de semana!!!.

martes 10 de febrero de 2009

Premio Mate de la Amistad

Premio Mate de la Amistad

Casi desde que comenzamos a efectuar comentarios sobre cada uno de los post, tanto en su página como en la mía, en el saludo final, siempre nos despedimos enviándonos un mate bien Argentino, amargo, espumante y a punto... me estoy refiriendo a esa dulce, tierna y gran amiga bloggera como lo es Sauvignona... Esto puede llegar a ser un hermosa sorpresa para ella, quien no sabe aun que le tomé la palabra al pie de la letra...

Esto sigue hasta hoy día... pero... hubo un dia... 13 de noviembre de 2008, en que sin querer -creo yo- en su comentario a mi post: Tal armero, tal arma, me escribió literalmente esto:

AHHHH CON RAZON CHE!
ERA TAN IMPORTANTE Y SAGRADO EL SABLE PARA LOS SAMURAIS....
AHORA ENTIENDO... GRACIAS PEDRO POR COMPARTIRLO...
SABES?
GRACIAS POR EL AFECTO Y CARIÑO. TUS COMENTARIOS SIEMPRE ME EMOCIONAN Y SIENTO EL CARIÑO ESE QUE EMANA DE CADA PALABRA TUYA MI JUAN PEDRIS
ASI QUE POR TODO ESO, TE DEJO EL MATE... DE SIEMPRE...
TENDRíAMOS QUE HACER EL PREMIO MATE NOSOTROS NO?

CHAUUUUUUUUUUUUUUU


Desde aquel día, daba vueltas, bailaba por mi mente, el tema de crear un premio en reivindicación al significado que tiene el mate para nosotros -los Argentinos- ampliamente explicado aquí: ¿Tomamos Mate?... y sobre todo por el honor de compartirlo cotidianamente con esta amiga tan valiosa como lo es Sauvignona...

Lo creamos, -hablo atrevidamente también en nombre de ella- para otorgarlo por lo que el mismo expresa, pero sobre todo, en agradecimiento a nuestros amigos lectores por regalarnos su hermosa amistad; así que cada uno, podría -si así lo quisiera- otorgárselo a todos sus amigos lectores visitantes, solicitando unicamente que, al colocar la imagen en sus blogs, tengan la amabilidad de agregar las direcciones de ambos blogs que lo gestaron; podrían colocarlo así:

Sauvignona de http://mimundoydemas.blogspot.com/
Juan Pedro de http://bloghotpoint.blogspot.com/

... o mejor aun con una referencia, que pueden copiarla y pegarla en el título o como pie de foto, de esta manera:

<a href="http://mimundoydemas.blogspot.com/">Sauvignona</a>
<a href="http://bloghotpoint.blogspot.com/">Bloghotpoint</a>

Al hacer ésto, sólo se vería así: (ya que el vínculo se encuentra incrustado o referenciado)

Sauvignona
Bloghotpoint

En nombre de Sauvignona y el mio, reciban un enorme abrazo todos nuestros amigos lectores!

lunes 9 de febrero de 2009

La niña que silenció a la ONU por más de 5 minutos

Severn Cullis-Suzuki, nació el 30 de Noviembre de 1979 en Vancouber, Canadá...

Mientras asistía a la Escuela Elemental Lord Tennyson, a la edad de nueve años, ella fundó la Organización Ambiental de la Infancia (OCE), un grupo de niños dedicados a la enseñanza y el aprendizaje sobre temas de medio ambiente. En 1992, a la edad de 12 años, Suzuki-Cullis recaudó dinero con los miembros de la OCE, para asistir a la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro. Junto con los miembros del grupo Michelle Quigg, Vanessa Suttie, y Morgan Geisler, Cullis-Suzuki presentó las cuestiones ambientales desde la perspectiva de los jóvenes en la cumbre, donde fue aplaudida por su discurso a los delegados.


viernes 6 de febrero de 2009

DESPIERTA, PAPÁ DESPIERTA


Parece que los padres estamos fallando en el proceso de separación, individualidad y ayuda a los hijos a crear su propia independencia.

A eso se le podría llamar COMPLEJO DE PAPÁ GALLINA.

Es curioso, lo que pasa es que confundimos lo que es el amor y nos dedicamos a hacer felices a nuestros hijos, a cumplirles sus caprichos, a resolverles la vida y no pensamos en prepararlos para una vida dura, así que nuestros hijos nunca aprenderán a ganarse la vida y a ser autosuficientes.

A eso se le llama hacerlos DEPENDIENTES E INÚTILES.

Cada día los hijos se quejan de su ayuda en las labores del hogar alegando que su única responsabilidad es el estudio, pero lo demás depende totalmente de sus padres.

A eso se le llama ser MANTENIDO.

En aras de una felicidad mal entendida queremos llenarlos de cosas materiales, se les compra la mejor ropa o las zapatillas mas caras, estudian en escuelas particulares, dinero para los boliches, dinero para sus gastos, bicicletas, motos, un auto si es posible, sin mencionar otros “compromisos económicos que ellos hacen”; los cuales no se ganan y lo más grave ellos piensan que es tu obligación.

A eso se le llama ALCAHUETERÍA.

Te sacrificas en todos los sentidos para que tus hijos tengan lo mejor y nunca les quedas bien y lo que recibes por parte de ellos es: EXIGENCIAS Y EGOISMO.

Les hemos dado tanto, que se creen Merecedores de todo. No te piden… TE EXIGEN.

Les hemos dado tanta atención que se sienten el centro del universo, cargados de egoísmo creen que el mundo debe de girar a su alrededor y que lo único valioso, importante y primordial, son ellos.


No les hacemos conciencia de su papel como individuos responsables.
Si yo como padre, cumplo con el compromiso de cubrir sus necesidades personales, de salud y escolares…

Ellos tienen que cumplir con el compromiso de sacar buenas calificaciones y colaborar en el hogar.

¿Qué está pasando con las nuevas generaciones?.

Si miramos un poco hacia atrás y revisamos los años lejanos o cercanos a nuestra juventud,
todo era muy diferente.

No tenías teléfono celular… y no pasaba nada. No tenías computadora… y te arreglabas con las tareas a mano.

Te conformabas con la ropa que te podían comprar y no por eso te sentías diferente ni descalificado por no usar la marca X ó Z.

Si te llamaban la atención, te negaban un permiso o te daban un coscorrón, de ninguna manera le faltabas al respeto a tu papá, ni mucho menos lo amenazabas.

Si te ibas a una joda, fiesta o reunión, te comprometías a regresar a una hora determinada, que tenías que cumplir te gustara o no, de lo contrario no había permiso para la siguiente.

Y eso no era motivo para emitir gritos, zapatazos y golpes de puerta, chantajes o tener durante una semana sonrisas fingidas o caras molestas.

En ese tiempo existía un valor muy importante que nos enseñaron desde pequeños, se llamaba: RESPETO.

Ahora no se conoce, no existe, no sabemos en que lugar estará o detrás de que mueble lo escondimos para que nuestros hijos no lo encuentren y mucho menos lo practiquen.

Había valores que eran preponderantes: uno era el ORDEN, el otro la DISCIPLINA y otro la OBEDIENCIA.

Hoy en día, algunos padres no ayudan a la tarea, si no que la hacen completa, y habiendo tanto libro e información a la mano, además te la buscan, lo único que les falta es ir a
presentar el examen en el salón de clase.

Y todo este circo para que el chico no haga problema y no sufra una deshidratación a causa de sus lágrimas y lo más triste... “para mantener la paz social en el hogar”, donde la
solvencia y la autoridad de los padres hace mucho tiempo no existen.

Y qué decimos del hogar, donde para evitar conflictos y discusiones, como ya no funciona aquel estribillo de: Jorgito a la una, Jorgito a las 2, Jorgito a las dos y cuarto como si fuéramos reloj. O el clásico “voy a contar hasta diez”... va una, van dos...

Nos convertimos en el cómplice de nuestros hijos.

Eso sí, con la boca callada para no caerles pesados con tanta habladuría y no les permitimos a nuestros niños que se desgasten ni siquiera recogiendo sus propios objetos tirados.

Total para qué (pensamos), ellos por qué, si no tienen culpa alguna de mis problemas, ellos no pidieron nacer.

En aquellos tiempos no te sobreprotegían, ni te solucionaban los problemas, tenías libertad hasta para cometer errores, lo cual te llevó a desarrollar un sentido de responsabilidad y de identidad.

Eso se llama CRECER.

Dentro de este proceso de crecimiento no estaban exentos un coscorrón, un cinturonzazo o una que otra nalgada bien puesta, acciones que a nadie le ocasionó ningún trauma, por tratar de que obedecieras.

En aquellos tiempos la voz de tu padre se escuchaba con respeto, las órdenes de mamá se acataban sin protestar y los consejos de ellos no eran catalogados como tonterías, pavadas o palabras inútiles.

Ni le decías a tu papá “ya cállate” o el famoso “si, hombre, si”.

En aquellos tiempos los padres ponían los límites, las reglas y las condiciones y no tenían miedo que el hijo o la hija les dijeran: es que aquí no me comprenden, la onda es diferente, no me dejan ser, tu no te metas, tu de que hablas, tu eres peor, o el típico “me voy de la casa”.

¿Pues adonde te ibas a ir que te trataran mejor que en tu casa?.

En aquellos tiempos los padres no tenían miedo de llamarte la atención y "que te enojaras".

Total que tenías dos costos enojarte y volverte a contentar.

En aquellos tiempos si no querías comer, te quedabas con hambre, porque no te daban dinero para comprar porquerías en la tienda de la esquina. Además para qué, si la mamá se levantaba temprano a prepararte el desayuno o tu almuerzo.

En aquellos tiempos tus padres no justificaban tus malas calificaciones, ni tu mal comportamiento en la escuela, ni la falta de respeto a los maestros, ni tu falta de colaboración y apoyo en tu casa.

En aquellos tiempos el padre decía no. Y no, quería decir NO.

En aquellos tiempos la figura paterna era muy diferente a la actual, en aquellos tiempos
EL AMOR, EL RESPETO y LA CONSIDERACIÓN…

No daban cabida a los actuales calificativos: Mi papá está loco, ya está chocho, es un egoísta, está neurótico, es un frustrado, y quien sabe cuántos calificativos más.

Estos mismos que me causan una gran pena, no sé si por quien los emite o por quien los recibe.

¿Que vamos a hacer con los hijos de hoy?: Egoístas, aprovechados, dependientes,
irresponsables, irrespetuosos, groseros, estafadores económicos y emocionales.


Si no les das dinero, inventan y te lo sacan o si pueden te lo roban, o de plano se enojan.
Si no les das permiso de salir, se enojan o les vale un verdadero sorbete y se salen.
Si los reprendes te responden y no te escuchan.
Si tratas de buscarlos, te apagan el celular.
Si sacan malas calificaciones, no les importa, total su papá o mamá es quien paga.


Enséñales a ganar su propio dinero con honestidad, para que sepan lo que cuesta administrarlo y disfrutarlo...

Enséñales a valorar la oportunidad del estudio, no todas las personas tienen el privilegio de prepararse, tener una profesión y formar un plan de vida equilibrado.

Enséñales a respetar a sus semejantes para que cuando tengan su pareja la sepan cultivar y procurar.

La igualdad entre hombres y mujeres no es faltarse al respeto, ni tener jerarquías ventajosas.

Enséñales a formar su escala de valores que los harán seres humanos de bien, útiles a su familia y a la sociedad.

Hazles conciencia que los valores no han pasado de moda ni son piezas de museo.

Enséñales a quererse a sí mismos para que cuando tengan sus hijos, los amen y eduquen.

Para que tengan credibilidad en la relación de pareja.


Piensa …

¿Qué vas a querer a cambio de un abrazo?...

¡¡¡¡¡¡¡¡DESPIERTA PAPÁ DESPIERTA!!!!!!!.


Vamos a ponernos las pilas, hagamos de nuestra escala de valores un estandarte, para que nuestros hijos aprendan lo que es EL RESPETO, EL COMPROMISO, LA HONESTIDAD, LA HUMILDAD, LA CORTESÍA, LA PRUDENCIA, LA GENEROSIDAD, EL AGRADECIMIENTO y LA NOBLEZA DE CORAZÓN…

¡¡¡Que los hará unos seres humanos de excelencia!!!


DESPUÉS DE TODO NO ES TAN DIFICIL PRUEBA Y VERÁS...

martes 3 de febrero de 2009

APRENDIZAJE

APRENDIZAJE
Su nombre era Sra. Riveros mientras estuvo al frente de su clase de 5º grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los niños una mentira.

Como la mayor parte de los profesores, ella miraba a sus alumnos les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre su asiento, estaba un niño llamado: Facundo Moreno.

La Sra. Riveros había observado a Facundo desde el año anterior y había notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy descuidada y constantemente necesitaba darse un buen baño.

Facundo comenzaba a ser un tanto desagradable. Llegó el momento en que la Sra. Riveros disfrutaba al marcar los trabajos de Facundo con una fibra roja haciendo una gran X y colocando un cero muy llamativo en la parte superior de sus tareas.

En la escuela donde la Sra. Riveros enseñaba, le era requerido revisar el historial de cada niño, ella dejó el expediente de Facundo para el final.

Cuando ella revisó su expediente, se llevó una gran sorpresa. La Maestra de primer grado escribió: “Facundo es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales... es un placer tenerlo cerca".

Su maestra de segundo grado escribió: “Facundo es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil".

La maestra de tercer grado escribió: "Su madre ha muerto, ha sido muy duro para él. El trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés y el ambiente en su casa le afectará pronto si no se toman ciertas medidas".

Su maestra de cuarto grado escribió: “Facundo se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela.
No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase".

Ahora la Sra. Riveros se había dado cuenta del problema y estaba apenada con ella misma. Ella comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos les llevaron sus regalos del día del maestro, envueltos con preciosos moños y papel brillante, excepto Facundo. Su regalo estaba mal envuelto con un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel.

A la Sra. Riveros le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros presentes. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró un viejo brazalete y un frasco de perfume con solo un cuarto de su contenido.
Ella detuvo las burlas de los niños al exclamar lo precioso que era el brazalete mientras se lo probaba y se colocaba un poco del perfume en su muñeca.

Facundo Moreno se quedó ese día al final de la clase el tiempo suficiente para decir:

“Sra. Riveros, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá".

Después de que el niño se fue ella lloró por lo menos una hora..

Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños aritmética, a leer y a escribir.

En lugar de eso, comenzó a educar a los niños. La Sra. Riveros puso atención especial en Facundo.

Conforme comenzó a trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo apoyaba, él respondía más rápido.

Para el final del ciclo escolar, Facundo se había convertido en uno de los niños más aplicados de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por igual, Facundo se convirtió en uno de los consentidos de la maestra.

Dos años después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de Facundo, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

Cinco años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Facundo, ahora escribía diciéndole que había terminado el secundario siendo el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

Cinco años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y pronto se graduaría con los más altos honores.

Él le reiteró a la Sra. Riveros que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita.

Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por Dr. Facundo Moreno

La historia no termina aquí, existe una carta más que leer, Facundo ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a casarse.

Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y le preguntaba a la Sra. Riveros si le gustaría ocupar en su boda el lugar que usualmente es reservado para la madre del novio, por supuesto la vieja maestra aceptó y adivinen...

Ella llega usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume que Facundo recordaba que usó su madre la última Navidad que pasaron juntos.

Se dieron un gran abrazo y el Dr. Moreno le susurró al oído, "Gracias Sra. Maestra por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer la diferencia".

La Sra. Riveros con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo, “Facundo, te equivocas, tú fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la diferencia.

"No sabía cómo educar hasta que te conocí".

Dedicado a mis amigos lectores...

Recuerden que, a donde quiera que vayan y hagan lo que hagan, siempre tendrán la oportunidad de tocar y/o cambiar los sentimientos de alguien, traten de hacerlo de una forma positiva.


"Los amigos, son Ángeles que nos levantan sobre nuestros pies cuando nuestras alas tienen problemas para recordar como volar".

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